El estudio jurídico, reconocido por su enfoque estratégico en litigios complejos, arbitrajes y mercados regulados, se integra a la red de voluntariado legal más grande del país con la convicción de que el estándar de excelencia debe ser idéntico para todos los ciudadanos.
Con el firme propósito de continuar fortaleciendo la red de colaboración jurídica en beneficio de quienes enfrentan barreras para acceder a la justicia, Fundación Pro Bono le da la bienvenida a Chahuán Letelier como nuevo estudio miembro; así se suma a las filas del clearing house más grande del continente, robusteciendo la capacidad de la Fundación para dar respuesta a causas que requieren de un análisis legal profundo, sofisticado y multidisciplinario.
Para Chahuán Letelier, la formalización de este compromiso institucional con la Fundación marca un hito en su desarrollo y es el resultado natural de su visión sobre el ejercicio del derecho. Sebastián Contreras, socio del estudio, explica que la decisión de unirse a esta comunidad legal responde a un imperativo ético: «Entendemos que nuestra profesión conlleva una función pública esencial para la consolidación del Estado de Derecho. Nos motivó la convicción de que los abogados somos el vehículo indispensable para hacer efectivos los derechos de las personas y asegurar su igual protección ante la ley».
El trabajo del nuevo estudio miembro se desarrolla en tres ejes fundamentales. En primer lugar, cuentan con una vasta trayectoria en arbitrajes y litigios civiles y comerciales, representando a clientes en disputas societarias, contractuales y de inversión, tanto ante la justicia ordinaria como frente a instituciones como el CAM Santiago y la Cámara de Comercio Internacional (ICC). En segundo lugar, poseen una sólida área de litigios e investigaciones penales, en la que actúan como defensores y querellantes con un especial énfasis en delitos patrimoniales. Finalmente, su expertise se extiende a los mercados regulados, brindando asistencia crítica en procedimientos administrativo-sancionadores y gestión de riesgos ante diversos organismos públicos.
Para el equipo de Chahuán Letelier, poner toda esta infraestructura de conocimientos al servicio de la Fundación no se tratará de una labor secundaria: «El trabajo pro bono no es una actividad accesoria, sino un pilar de nuestra ética profesional. Le otorgamos una importancia mayor porque creemos que el estándar de excelencia y diligencia debe ser idéntico, ya sea que se trate de un servicio remunerado o gratuito», subraya Contreras.
Con este ingreso a Fundación Pro Bono, el estudio proyecta contribuir activamente a mejorar el sistema jurídico vigente y recuperar la confianza pública en la profesión: “Formalizar este compromiso con la Fundación Pro Bono nos permite canalizar nuestra experiencia técnica de manera institucional, asumiendo la responsabilidad de asistir a quienes no cuentan con los medios para obtener asesoría letrada y contribuir así a promover un acceso igualitario a la justicia”.
Nota publicada en El Mercurio Legal.


